El velo de maduración: muy natural

Reifeschleier - echt natürlich

Tras pasar por las calandrias, las largas tiras de linóleo sin cortar deben madurar, como un buen vino, para lo que se llevan a las cámaras de maduración. Gracias a un tratamiento regular con calor de dos a cuatro semanas, el linóleo obtiene aquí las características deseadas. Las cámaras de 18 metros de altura alojan hasta 20 000 metros de linóleo.

Las materias primas naturales del linóleo, más exactamente las características de los aceites al secarse, pueden producir una coloración ligeramente amarillenta, el denominado velo de maduración. Donde más llama la atención este fenómeno es en los matices claros. Según el tono del pavimento, llaman más o menos la atención las variaciones cromáticas: el azul y el gris se acercan al verde y al amarillo, y en algunos tonos de rojo amarillento este velo de maduración apenas se percibe. Pero como arte de magia, este tono desaparece al exponerse el material a la luz natural.

 

 

Solo es auténtico con el inconfundible velo de maduración, el ligero tono amarillento que desaparece como por arte de magia con la luz del sol.

Velo de maduración

La acción de la luz hace desaparecer el velo de maduración. La duración de este proceso depende de la intensidad de la luz. Para eliminar aproximadamente un 80 % de la coloración, debe exponerse el producto al sol de mediodía al aire libre cerca de una hora; con el cielo de mediodía no muy cubierto, unas tres horas. Dentro de los edificios, que comparativamente son oscuros, puede tardarse un par de semana en conseguir el mismo efecto. Para poder seleccionar los colores de forma objetiva, recomendamos exponer las muestras de linóleo de la colección unas horas a la luz del día, mejor incluso a la luz del sol.

 

Calidad madurada

Nuestros clásicos del linóleo se fabrican desde 1926 en nuestras instalaciones con materias primas cuidadosamente seleccionadas como aceite de linaza, harina de madera, piedra caliza, yute y resinas, y por supuesto una buena cantidad de experiencia. De este modo conseguimos una calidad inigualable.

Antes de nada, una muestra

A la hora de elegir un suelo de linóleo, se recomienda pedir una muestra del color y el diseño seleccionados y exponerla al sol un par de horas para que el tono se corresponde con el resultado final.

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